Echaba de menos el calor, la brisa fresca de la playa, la arena entre los de dos de los pies... No será lo mismo; ya no saltaré las olas empapada, ni con la presión de tus dedos agarrándose a mi piel...Ya no llegaré envuelta en tu hálito de sal, ni tendré esa sensación de eterna caricia sobre mi piel...
Te echaré de menos mar, con tu eterna creación de dioses, ninfas y musas para esas grandes leyendas que siempre acabamos recitando a través de los tiempos... Te veo pronto, amado mar...






